Sin duda esta llamada de auxilio nunca la oiremos de boca de nuestros hijos. A lo largo de las últimas décadas la tecnología ha inundado todo nuestro mundo, favoreciendo y haciendo nuestra vida mucho más fácil. Sin embargo todo tiene su doble cara. En los últimos años la adición y dependencia de niños y adolescentes se ha ido incrementando de forma alarmante.
Los padres tenemos la responsabilidad y el privilegio de formar, educar e influir en el desarrollo de la personalidad de nuestros hijos. Nos ocupamos de su formación educativa, moral, espiritual emocional,…pero y ¿y la tecnológica?
¿A qué me estoy refiriendo con educación en tecnologías?
Por supuesto que a través de la tecnología puedes hacer y aprender infinidad de cosas: desde aprender conocimientos intelectuales, hasta aprender solfeo, jugar ajedrez, hablar con tus amigos, redes sociales, jugar a videojuegos y mucho más. Siendo el común denominador de todo eso, estar frente una pantalla.
¿Y qué tiene ello de malo?
NADA de malo si ello está regulado y equilibrado con otras actividades. Tristemente he podido comprobar que muchos niños y adolescentes tienen un esquema similar a este gráfico:

Si bien no todos los casos son iguales, lo cierto es que lo que más observo es una polarización, encontrando en un extremo el tiempo dedicado a los estudios (los más disciplinados y comprometidos con su responsabilidad escolar le dedican un gran trozo del quesito, quedando prácticamente la otra mitad casi en su totalidad dedicada a la tecnología).
Mi pregunta es: ¿estamos satisfechos los padres si van bien en los estudios, aunque el resto del “quesito“ lo dediquen a la tecnología?. Y ¿qué pasa con invertir y repartir su tiempo en otras actividades o quehaceres que desarrollen otros aspectos de su desarrollo y personalidad? ¿Qué responsabilidad tenemos y queremos tener los padres ahí?.
Si eres padre/madre me gustaría que reflexionaras sobre esto y te dieses respuestas…
Muchos adolescentes con los que he trabajado hacen una gran inversión de su vida en los llamados “ladrones del tiempo” (redes sociales y videojuegos).
Un ladrón del tiempo es algo que te da poco y que te quita mucho. ¡Piénsalo!.
Lo cierto es que dedican escaso o nulo tiempo a lectura, deporte, música… (salvo lo dado en el instituto). Y ¿qué hay de las tareas domésticas, y el tiempo para compartir en familia o con los amigos de forma presencial?. Eduquemos para que sus vidas tengan un equilibrio y aprendan que todo tiene su tiempo y tiene límites.
Y como padre/madre ¿por dónde empiezo?
– Empieza por hablar con tu hijo/a sobre como reparte su tiempo. Haced un quesito juntos. A ver de qué se da cuenta.
– Pregúntale si está satisfecho/a respecto como usa su tiempo.
– Haced un listado de todas las actividades/tareas que hacía antes y que ahora ya no las hace porque se lo ha tragado todo la tecnología.
– Razona con él/ella acerca de su compromiso con las tareas de casa y el tiempo que pasa con la familia. Proponed que le gustaría hacer en familia (cena y peli los viernes, bici, juegos de mesa…)
– Que él /ella haga la distribución de su propio “quesito” y proponga actividades variadas que se comprometerá a realizar con el fin de esforzarse por ganarse aquello que ahora le interesa mucho (videojuegos, redes sociales…). Que lo que más le apasiona y le interesa ahora se lo tenga que ganar equilibrando su vida, repartiendo su tiempo en otros intereses que fomenten otros valores.
– Y qué opinas: ¿es tu hijo el responsable de auto controlarse lo que invierte en tecnología o somos los padres?. ¿Qué control parental debemos poner en acción los padres?. Cuidemos que los límites que les pongamos se mantengan en el tiempo ya que de lo contrario la tecnología irá ganando terrero y cuando nos demos cuenta nuestros hijos estarán con las pantallas un montón de horas al día.
– Utiliza controles parentales para que tus hijos utilicen las pantallas en los momentos pactados que sean los adecuados (después de hacer sus tareas escolares y cumplir sus obligaciones) y por un tiempo límite. Tener tú el control de cuando pueden conectarse te dará tranquilidad y te liberará de mucho estrés por el tema. De lo contrario te pararás el día controlando y entrando con tu hijo/a en conflicto constantemente, algo para nada recomendable.
– Aquí te dejo el enlace de Apple explicando paso a paso cómo configurar en familia los controles y límites: https://support.apple.com/es-es/HT201088, https://support.apple.com/es-es/HT208982. En caso de que todos en casa tengáis este sistema operativo podrás gestionar cómodamente los límites. En mi caso es perfecto. Mis hijos por defecto no tienen internet a no ser que lo soliciten (si piden WhatsApp u otra red social, algún videojuego…) a mi me salta un mensaje en mi móvil y veo para qué quieren tiempo. Si considero que se lo han ganado y es oportuno, la aplicación permite varias opciones: todo el día, 15 min, o 30 min. El día que como familia empezamos a funcionar así, dejé de estar estresada por este tema. Ahora yo tengo el control y decido si procede, y cuánto tiempo.
– Para Android, os paso este enlace: https://www.is4k.es/de-utilidad/herramientas donde os presentan varias aplicaciones para poder gestionar en este sistema operativo.
– En mi opinión y por mi experiencia como madre el sistema de no internet por defecto en sus dispositivos es lo más eficaz y saludable para todos.
– Cuidemos y protejamos a nuestros hijos. La barra libre de tecnología no la sabrán gestionar y estaremos favoreciendo adicciones y dependencias no químicas, llegando incluso a cosas más extremas como problemas con la pornografía, abusos sexuales a través de la red, fracaso escolar, aislamiento, pérdida de habilidades sociales,….
– Aún estás a tiempo, sea como sea las horas que tu hijo pase, SÍ, puedes hacer algo. No temas sus reacciones o chantajes emocionales, haz lo correcto, ¡ayúdale! él/ella no puede parar sin tu ayuda.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cómo saber si mi hijo tiene una adicción o dependencia a la tecnología?
El texto sugiere que la dependencia se manifiesta en la polarización del tiempo, donde la mayor parte del tiempo libre (el “resto del quesito”) se dedica exclusivamente a actividades frente a una pantalla (videojuegos, redes sociales). Un indicio clave es la sustitución de otras actividades esenciales (deporte, lectura, tareas domésticas, tiempo familiar) por el uso de la tecnología.
¿Por qué es tan importante limitar el tiempo de pantalla de los niños y adolescentes?
El uso excesivo y no regulado de la tecnología puede actuar como un “ladrón del tiempo”, ofreciendo poco valor a cambio de una gran inversión de vida. La ausencia de límites favorece adicciones y dependencias no químicas, y puede llevar a problemas más graves como fracaso escolar, aislamiento social y pérdida de habilidades esenciales para el desarrollo integral.
¿Quién es el responsable de controlar el tiempo de tecnología: el hijo o los padres?
El texto es claro: los padres son los responsables de establecer y mantener los límites. Los hijos, especialmente los adolescentes, no suelen tener la capacidad de autocontrol necesaria para parar sin ayuda. Es crucial que los padres asuman el control para evitar conflictos constantes y garantizar un uso saludable y equilibrado.
¿Qué es el método del “quesito” y cómo lo aplico en casa?
El método del “quesito” es una herramienta visual para que el adolescente entienda cómo reparte su tiempo. Consiste en:
Dibujar un círculo y repartir las porciones de tiempo entre estudios, tecnología, deporte, tareas, etc.
Dialogar sobre si están satisfechos con esta distribución.
Hacer que el hijo/a proponga una nueva distribución más equilibrada, donde el acceso a lo que más le gusta (tecnología) se gane cumpliendo con otras obligaciones y actividades de desarrollo.
¿Cuál es el control parental más eficaz para dispositivos móviles?
La opinión y experiencia del autor señalan que el sistema de “no internet por defecto” es el más eficaz. Utilizar herramientas de control parental (como “En Familia” de Apple o aplicaciones recomendadas para Android) para que el hijo deba solicitar el tiempo de conexión es una estrategia que da el control total a los padres, reduciendo el estrés y los conflictos.
¿Qué debo hacer si mi hijo se resiste o me chantajea emocionalmente al poner límites?
El especialista recomienda no temer las reacciones o chantajes emocionales. Es fundamental que los padres hagan lo correcto y mantengan los límites con firmeza. El objetivo principal es ayudar al hijo a desarrollar una vida equilibrada, ya que no puede hacerlo solo.
¿Dónde puedo encontrar ayuda o herramientas para configurar los límites?
Se recomiendan los siguientes enlaces específicos para configurar controles parentales en Apple (iOS/iPadOS) y Android.














