A todos nos da una pereza enorme volver a trabajar después de un periodo libre de despertadores, atascos y obligaciones. Y más con una pandemia.
Hemos dedicado semanas a la buena vida (comilonas, remolonear en la cama, disfrutar de la naturaleza, estar con amigos…) pero llega septiembre y para muchos se acabó lo bueno. De nuevo toca ir a un ritmo vertiginoso, madrugar y volver a las obligaciones.
Y eso, como es normal en todo ser humano, nos estresa.
De repente nos sentimos desbordados por la multitud de cosas que nos esperan al volver: que si me tengo que quitar los “kilitos” que he cogido, que si mira como está la casa, que tengo un montón de trabajo esperándome en la oficina, que ya está aquí la vuelta al cole…, en fin, así es, esto nos pasa a todos. Y encima, a seguir lidiando con la dichosa pandemia.
Todo lo que experimentes en estas dos próximas semanas tras tu reincorporación es normal, una ligera bajada de ánimo, un poco más tristón/tristona, ciertos niveles de irritabilidad, cansancio, apatía, inquietud, dificultades para conciliar o mantener el sueño y la concentración, etc.
Todo esto que sientes es transitorio y pasará en unos días, tu cuerpo se está volviendo a adaptar a un nuevo cambio, el de ¡volver a la rutina!.
Pero te diré que ese estrés que sientes al volver, puedes convertirlo en motivación y energía para lograr cambios y nuevas oportunidades en tu vida. ¡Vamos a ver cómo!
Deja de enfocarte en lo desagradable que sientes.
Esas emociones como la apatía, cansancio o decaimiento, son pasajeras y cuanto más te obsesiones y te enfoques en ellas más las intensificarás. Recuerda, ¡deja de mirar atrás! y enfócate en el momento presente. “Piensa que cada día ya tiene su propio afán” (cita bíblica), y que para volver a coger con ganas otras vacaciones ahora toca esforzarse.
Combate esa forma de sentirte de manera saludable
Las vacaciones nos suelen llevar a ciertos excesos con la alimentación y solemos bajar la guardia con el deporte, por lo que volver a poner el foco en cómo recuperar hábitos saludables, esforzarte por retomar tu alimentación más equilibrada y empezar nuevamente con una rutina de actividad física, impulsaran tu motivación y restaurarán tu equilibrio rápidamente.
Utiliza la energía.
Vienes con las pilas cargadas de las vacaciones, utiliza esa renovación de fuerzas para fomentar tu crecimiento personal. ¿En qué necesitas avanzar o mejorar en tu vida? Aprovecha para marcarte nuevas metas y propósitos, ponte metas y ten expectativas realistas. Los cambios toman su tiempo y lo importante es disfrutar del viaje.
Vive por encima de tus emociones.
Lo que sientes es agradable o desagradable. Si por nosotros fuera desearíamos estar sintiendo siempre emociones placenteras y agradables. Pero siendo realistas sabemos que esto no es así, así que lo mejor que podemos hacer es aprender a entendernos a nosotros mismos, aprender a interpretarnos de forma adecuada y por ello te diré que las emociones son pasajeras, que vienen y van, que lo que sentimos no demuestra que las cosas sean así como las siento. Evita cometer el error de creer que las cosas son como las sientes, porque nada más lejos de la realidad. Lo que sientes está influenciado por tu forma de ver la vida, de cómo piensas y si tu pensamiento es equivocado y distorsionado, tus emociones serán tan intensas, que confundirás lo que sientes con la realidad.
Mira lo bueno que tienes a tu alrededor.
Por muy mal que vayan las cosas siempre hay algo de bueno. Sé que es difícil verlo y reconocerlo cuando uno está abrumado por emociones intensas y desagradables. Pero merece la pena hacer el esfuerzo de afinar un poco la visión y parar a pensar aquello por lo que la vida merece la pena. Contemplar la naturaleza, la sonrisa de tu hijo, el abrazo de una amiga, un buena comida en la playa, viajar, que físicamente no te duela nada…Con este pequeño ejercicio te darás cuenta que el agradecimiento invade nuestra vida echando fuera a la crítica y la constante queja. ¡Recuerda! La queja destruye, pero el agradecimiento te llena de ilusión y alegría.
Reconoce y acepta tu vulnerabilidad.
Volver a empezar tras la vacaciones sobre todo en tiempo de pandemia, puede llegar incluso a ser más duro y estresante. En muchas etapas de la vida las personas podemos llegar a sentirnos desbordadas emocionalmente por dificultades y problemas que nos parecen montañas inalcanzables, los sentimientos dolorosos nos inundan y parece que nada de lo que hagamos nos ayuda a salir del bucle. Sin embargo aquellos que hemos reconocido que somos humanos, que somos vulnerables y que necesitamos hacer algo, ser ayudados y nos ponemos en acción, logramos cambios, nos renovamos, crecemos y podemos seguir adelante, más reforzados que antes.
Te deseo un feliz retorno a la rutina.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cómo se manifiesta el síndrome postvacacional y qué síntomas tiene?
El síndrome postvacacional es la respuesta de estrés que surge al reincorporarse a las responsabilidades. Se manifiesta con síntomas como tristeza, irritabilidad, apatía, cansancio, inquietud y problemas para dormir o concentrarse.
¿Por qué me siento tan cansado y apático al volver al trabajo?
Es totalmente normal. Esta sensación de cansancio y apatía es transitoria y se debe a que tu cuerpo y mente se están readaptando al ritmo vertiginoso, los horarios fijos y las obligaciones, dejando atrás el modo de descanso y ocio de las vacaciones.
¿Qué estrategias puedo usar para transformar la desmotivación en metas personales?
Utiliza la energía renovada de las vacaciones para fomentar tu crecimiento personal. La estrategia clave es marcarte nuevas metas y propósitos. Deja de enfocarte en lo desagradable y usa esa motivación para lograr cambios y avanzar en aquello que necesitas mejorar en tu vida.
¿Es posible adaptarse rápidamente a la rutina de trabajo después de un largo descanso?
La adaptación toma su tiempo, pero puedes acelerarla combatiendo los sentimientos desagradables de forma saludable. Retomar una alimentación equilibrada y una rutina de actividad física impulsará tu motivación y restaurará tu equilibrio rápidamente.
¿Cómo influyen el ejercicio y la nutrición en mi estado de ánimo post-vacaciones?
Tienen una influencia directa y positiva. Las vacaciones suelen traer excesos; por lo tanto, volver a poner el foco en la nutrición y el deporte ayuda a recuperar hábitos saludables, restaurando el equilibrio químico y físico de tu cuerpo, lo que eleva tu estado de ánimo y reduce la apatía.
¿De qué manera puedo controlar mis emociones intensas y evitar el pensamiento distorsionado?
Aprende a vivir por encima de tus emociones. Reconoce que son pasajeras. El error es creer que las cosas son tan malas como las sientes. Enfócate en la realidad presente y mira lo bueno que tienes a tu alrededor, practicando el agradecimiento para desplazar la queja y el pensamiento distorsionado.
¿Cuándo debo buscar ayuda profesional si el estrés de la reincorporación persiste?
Si reconoces tu vulnerabilidad y los sentimientos dolorosos te inundan o persisten más allá de las primeras dos semanas, haciendo que te sientas desbordado/a o que nada de lo que haces te ayuda a salir del bucle, es momento de considerar solicitar una cita o ayuda profesional.














