Activa tu dopamina para avanzar
La automotivación es la capacidad para saber poner tus emociones al servicio de tus metas, es saber accionar en la dirección que deseas. Es como el carburante que hace funcionar el motor. Lo que te mueve son los motivos por los que haces algo. Si las razones que tenemos para movernos son suficientemente importantes para nosotros, entonces nuestras emociones nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos.
Porque más importante que lo que haces, son los MOTIVOS por lo que haces las cosas.
A lo largo de la vida vamos a proponernos muchos objetivos, tener metas es fundamental para cultivar nuestra ilusión, esperanza y autorrealización. Sin embargo, necesitamos aprender cómo automotivarnos si queremos aumentar las posibilidades de alcanzar aquello que nos propongamos.
Este mes de marzo, tuve la oportunidad de compartir con ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) un Taller de Automotivación enfocado al aprendizaje. Aprender requiere motivación, pero lograr mantener los niveles de motivación en alza es un reto, para el cual necesitamos aprender algunos recursos y estrategias psicológicas.
Qué tienes que saber sobre la motivación
La motivación es una emoción, una forma de sentirnos, y como tal tiene una base hormonal, así que, como ya te puedes imaginar, esta es fluctuante e inconstante.
Imagina la motivación como una batería que tienes que cuidar para que esta esté en niveles altos y así puedas avanzar.
¿Qué actitudes te ayudan a tener esa pila cargada?
Autocuidado
Toma conciencia de la importancia de establecer un equilibrio en tu vida. Tus hormonas de la felicidad te acompañarán si descansas lo suficiente, te alimentas saludablemente, y regulas tus niveles de estrés. Altos niveles de estrés (demasiado cortisol inhibirá tus niveles de serotonina y tus niveles de felicidad bajarán, esto hará incompatible que tu pila de la motivación esté cargada). En su lugar sentirás desánimo y falta de energía.
Motivos
Haz un listado de las razones o motivos por los que haces lo que haces (estudiar, hacer deporte, restaurar una relación, un proyecto laboral…). Repasa a diario tu listado y asegúrate de poner razones de peso para ti.
Dificultades
Identifica las dificultades que te surgen por el camino, es normal que surjan tropiezos por el cambio, ¿pero qué actitud tienes ante ello? ¿Tienes una actitud victimista, o de responsabilidad? Asume el reto y busca soluciones a los problemas que te vayan surgiendo. Acepta la ayuda, eso te hará más fuerte.
Procrastinación
Posponer las acciones que te llevarán a tus metas, solo hará que te desanimes y desmotives. Detecta por qué demoras aquello que tienes que hacer, si es porque te es difícil, aburrido, o por otro motivo, y a partir de ahí piensa qué o quién te podría ayudar.

Cuida tu mente
Tus pensamientos son clave para estimular tu motivación. Pensamientos cómo: “no puedo”, “es imposible” “nunca lo lograré”, “es demasiado difícil”, “esto no es para mí”, harán que dudes, y se consuma rápidamente la batería de tu motivación. Es su lugar, cambia estos pensamientos por: “que es difícil, no significa imposible, necesito buscar ayuda”, “que esté atacado, no significa que no lo consiga más tarde”, “que haya obstáculos en el camino, no significa que no pueda saltarlos”, si pones en tu mente los pensamientos adecuados, tu motivación y firmeza te ayudarán a lograr el objetivo.
No confíes demasiado en lo que sientes
Tus emociones son engañosas, pero tú puedes aprender a regularlas. Para ello, cambia tus pensamientos catastróficos, por otros más optimistas, pero también regularás la tensión y la preocupación si aprendes alguna técnica de relajación y concentración. Por ejemplo, la práctica del mindfulness te ayudará a poner la atención donde tú quieras estar. Puedes empezar con sencillos ejercicios atendiendo a la respiración. En Netflix encontrarás los capítulos de Head Space, una guía muy útil para iniciarse en esto de la atención plena.
Escuchar música y actividad física
Por todos es sabido del impacto beneficios los benéficos de ambas. Cuando te notes decaído, pon tu música alegre favorita y muévete. Es fantástico para subir tus niveles de energía.
Márcate objetivos pequeños y realistas
Descompón tu objetivo en trozos pequeños, así te será más manejable. Por otro lado, piensa si esas acciones son asequibles para ti.
Pide ayuda
Y si aun así, estás atascado, cosa normal, a veces en esto de la motivación, busca ayuda. No tenemos por qué saber resolverlo todo nosotros.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es exactamente la automotivación y por qué es importante para mis metas?
La automotivación es la capacidad para poner tus emociones al servicio de tus objetivos, actuando en la dirección que deseas. Es crucial porque funciona como el “carburante” para alcanzar tus metas, siendo los motivos por los que actúas más importantes que las acciones en sí mismas.
¿Cómo puedo activar mi dopamina para aumentar mi motivación?
Para activar y mantener la motivación, el texto sugiere varias estrategias psicológicas. Estas incluyen practicar el autocuidado (descanso, alimentación, manejo del estrés), identificar tus motivos de peso, enfrentar las dificultades con una actitud de responsabilidad y transformar los pensamientos negativos.<
¿Qué relación existe entre el autocuidado y la automotivación?
Existe una relación directa. El autocuidado (descansar, alimentarse bien y regular el estrés) ayuda a mantener altas las “hormonas de la felicidad”. El estrés elevado (cortisol) inhibe la serotonina, lo que baja tu nivel de felicidad y, consecuentemente, descarga la batería de la motivación, llevándote al desánimo.
¿Qué puedo hacer si identifico que estoy procrastinando constantemente?
Si detectas la procrastinación (posponer acciones clave), es vital identificar la causa (dificultad, aburrimiento, etc.). Para combatirla, se recomienda descomponer el objetivo en trozos pequeños y realistas, y buscar ayuda si no consigues avanzar por ti mismo.
¿Es normal que mis niveles de motivación sean inconstantes o fluctuantes?
Sí, es completamente normal. La motivación es descrita como una emoción con una base hormonal, y como tal, es inherentemente fluctuante e inconstante. Por eso, es fundamental aprender a cuidarla con estrategias diarias como si fuera una batería que necesita recargarse.
¿Cómo influyen mis pensamientos en mi motivación para conseguir objetivos?
Tus pensamientos son clave para estimular o consumir tu motivación. Los pensamientos catastróficos como “no puedo” o “es demasiado difícil” consumen rápidamente tu energía. Debes sustituirlos por afirmaciones que busquen soluciones como “necesito buscar ayuda” o “que haya obstáculos no significa que no pueda saltarlos”.
¿Dónde puedo aprender técnicas de relajación para complementar mi motivación?
El texto sugiere que técnicas como la práctica del mindfulness y la atención plena pueden ayudarte a regular la tensión y la preocupación, reforzando tu firmeza y concentración. Como ejemplo práctico, puedes iniciarte con ejercicios sencillos de respiración o explorar guías útiles como las que se mencionan en Netflix (Head Space).














