Dependes de tus emociones cuando…
- Las emociones agradables son la meta en tu vida.
- “Necesitas” gratificaciones, sí o sí.
- Lo que te mueve es cómo te sientes (aquí y ahora), en vez de una meta o propósito más grande que llegará a largo plazo y te dará algo muy beneficioso para tu vida: mejor que lo que ahora “sientes”.
- Cuando no “soportas” lo que sientes y “necesitas” escapar de ello, buscando gratificaciones inmediatas aunque sepas que estás no te convienen (ciertas personas, lugares, drogas…), algo que a corto plazo te da placer o te alivia, pero el fin es destructivo para ti.
Vivimos en una sociedad líquida como decía el filósofo polaco Bauman. Una sociedad donde se quiere todo para ayer y con el mínimo esfuerzo, donde lo importante, la meta, es la gratificación fácil y rápida. Esta es la ideología de la sociedad en la que vivimos. Una sociedad que vende que la felicidad es lo más importante y que debemos ir en pos de ella a toda costa.
Sin embargo ¿qué pasa cuando experimentamos emociones desagradables como la tristeza, la frustración, el aburrimiento, la rabia, el fracaso y muchas otras emociones que sentimos por el hecho de ser humanos?. ¿Sabemos qué hacer con ellas? ¿Hemos aprendido a regularlas de forma adecuada? O ¿simplemente en cuanto experimentamos un pequeño atisbo de algo desagradable queremos hacerlo desaparecer rápidamente, anestesiándonos con alguna forma de gratificación inmediata?.
Es normal desear suavizar lo negativo que sentimos y querer experimentar emociones agradables, y ¿quién no?. Sin embargo:
¿Sabemos sufrir?
Con sufrir me refiero a que cuando estamos sintiendo emociones desagradables…
- No huimos despavoridos de ellas, porque tenemos miedo de sentirlas. O creemos erróneamente que NO DEBERÍAMOS sentirlas.
- No soportamos sentirlas y nos lanzamos precipitadamente a anestesiarnos, aún a costa del consumo de sexo, drogas, gastar dinero, relaciones efímeras y vacías, y cualquier otra conducta que hayamos aprendido que nos gratifica rápidamente, pero que después nos destruirá.
Es crucial, aprender a gestionar nuestras emociones desagradables, al igual que las agradables son necesarias y cumplen una función en nuestras vidas.
Sacarle partido a tus emociones desagradables te llevará a…
- Entender mejor tus emociones aguafiestas. Cambiar el enfoque para que estás te lleven a tomar mejores decisiones y puedas sacar buenas lecciones para tu vida.
- Replantarte tus valores y aprender a ser fiel a ellos. Por ejemplo, saber que la fidelidad es necesaria en una relación, no significa que tengas la sabiduría para mantenerte en ese valor, ¿cierto?. Sabiduría y conocimiento no son lo mismo. La sabiduría es ser capaz de aplicar los conocimientos a tu vida.
- Manejar adecuadamente el sufrimiento te hará madurar y crecer como persona.
- Aprenderás lecciones fundamentales y de enorme valor para tu vida.
- Alcanzarás con más probabilidad tus metas y forjarás una personalidad más fortalecida.
Todos podemos mejorar nuestra inteligencia emocional aprendiendo y entrenándonos en recursos y herramientas psicológicas.
Aprende de manera individual o en grupo a través de mis talleres. Contacta conmigo y te informaré.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa ser “adicto a la felicidad” o a la gratificación inmediata?
Significa que las emociones agradables se han convertido en la única meta, llevando a la persona a buscar constantemente gratificaciones rápidas y a huir de cualquier emoción o sentimiento desagradable, incluso a costa de tomar decisiones destructivas a largo plazo (drogas, relaciones vacías, consumo excesivo, etc.).
¿Por qué es importante “saber sufrir” o aceptar las emociones desagradables?
Aprender a manejar el sufrimiento y las emociones desagradables (tristeza, rabia, frustración) sin huir ni anestesiarse es crucial para el crecimiento personal y la madurez. Estas emociones cumplen una función, nos proporcionan lecciones valiosas y nos permiten tomar mejores decisiones alineadas con nuestros valores y metas a largo plazo.
¿Cómo afecta la “sociedad líquida” (Bauman) a nuestra gestión emocional?
La filosofía de la “sociedad líquida” promueve la inmediatez y el mínimo esfuerzo, vendiendo la idea de que la felicidad es la única meta. Esto dificulta la aceptación de los procesos lentos y las emociones negativas, reforzando la tendencia a buscar el placer rápido en lugar de perseguir propósitos más grandes y beneficiosos.
¿Qué puedo aprender de mis emociones “aguafiestas” o negativas?
Tus emociones desagradables (tristeza, miedo, rabia) son necesarias y pueden ser una guía. Te ayudan a entender mejor tu situación, a replantearte tus valores, y a tomar mejores decisiones en tu vida, permitiéndote forjar una personalidad más fortalecida y alcanzar tus metas con mayor probabilidad.
¿Cuál es la diferencia entre “conocimiento” y “sabiduría” en el contexto de la inteligencia emocional?
El conocimiento es saber qué hacer (ej. saber que la fidelidad es importante). La sabiduría es la capacidad de aplicar ese conocimiento a tu vida y a tus conductas diarias (ej. ser capaz de mantener la fidelidad a pesar de las dificultades). La inteligencia emocional te ayuda a desarrollar la sabiduría para vivir de acuerdo con tus valores.
¿Cómo puedo mejorar mi inteligencia emocional y mi capacidad de gestionar el sufrimiento?
Es posible mejorar la inteligencia emocional aprendiendo y entrenándose en recursos y herramientas psicológicas específicas. Esto se puede lograr de manera individual o a través de talleres grupales que te enseñan a no huir de lo que sientes y a utilizar tus emociones como palanca de crecimiento.














