Reto 3. Cuatro preguntas para subir tu ánimo durante el coronavirus. Paso 2.

Por 21 abril, 2020Blog
Cuatro preguntas clave (objetividad y utilidad) para cuestionar pensamientos irracionales y subir tu ánimo durante el confinamiento por el COVID-19.

¨El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona¨. Aristóteles

Como decía este filósofo la sabiduría está en cuestionarse las cosas y en la reflexión. Hacerse preguntas es una potente herramienta para ganar la batalla a tu mente y eso es lo que vas a aprender a hacer con tus pensamientos.

¿Por dónde empiezo?

Como aprendimos en el anterior artículo, (renueva tu mente día a día con pensamientos optimistas en tiempos de confinamiento) a nuestra mente acuden de forma involuntaria todo tipo de pensamientos, esta no para de hablarnos todo el tiempo, y seamos conscientes de ello o no, si lo que vienen son pensamientos pesimistas y catastróficos, ello tendrá un impacto negativo sobre nuestras emociones y nuestra salud. Es por ello, que aprender a parar y atender lo que pasa por dentro es el primero de los pasos, para después poder cuestionar lo que aparece.

Piensa sobre lo que piensas. ¿Qué significa eso?

ayuda-psicologica-picologos-pensamientos-positivos-mejorar-estado-animo-positividad-coronavirus-confinamiento-covid19

Pensar sobre lo que pienso, implica un ejercicio de mirar hacia dentro, puedes hacerlo imaginando que tus pensamientos se proyectan en una gran pantalla de cine y tu eres un espectador que los ve desde el otro lado, intenta no juzgar el contenido.

De esta forma seria algo más sencillo, ver lo que te viene a la cabeza.

¿Cómo se si mis pensamientos son adecuados o irracionales?

Un pensamiento adecuado…

  1. Es bueno para tu salud. Te aporta energía.
  2. Te mantiene alejado de caer en problemas emocionales.
  3. Es bueno para ti y para los demás.
  4. Se puede demostrar que lo que piensas es adecuado a la realidad.
  5. Te sirve para algo útil.
  6. Está expresado con palabras o términos lingüísticos probabilísticos o de deseo.

Un pensamiento irracional…

  1. Perjudica tu salud y potencia las enfermedades psicosomáticas.
  2. Te desvía de tus metas.
  3. Dificulta las relaciones con los demás.
  4. No hay pruebas que lo demuestren.
  5. No sirve para nada útil.
  6. Te puede llevar a la muerte.
  7. Está expresado en un lenguaje absolutista y dicotómico.

Y una vez he identificado el pensamiento que me desestabiliza ¿qué preguntas me hago?

No tienes que creerte todo lo que pasa por tu cabeza. Que pienses mucho sobre algo, no lo demuestra ¿cierto? Para poder reflexionar sobre lo que piensas, la psicología nos dice que cuestionemos lo que pensamos en base a 4 áreas. Hoy te explico 2 de ellas:

 

1. La objetividad de tu pensamiento (la objetividad es aquello que puedes demostrar con pruebas)

– ¿Tengo pruebas a favor o en contra de lo que pienso?

– ¿Si otra persona estuviera en mi lugar lo vería igual que yo?

– ¿Existe otra posible explicación para lo que pasa?

 

2. La utilidad de tu pensamiento

– Pensar así ¿me sirve para algo útil a corto, medio o largo plazo?

– ¿Me sirve para alcanzar mis propósitos hoy? Estar de buen humor, practicar la esperanza y la fe, hacer deporte, influir positivamente en los demás, hacer mi rutina…

 

Ahora vamos con un ejemplo paso a paso:

1.- Saco el pensamiento de mi cabeza y le pongo cuerpo. Lo escribo y le pongo palabras a mi miedo. Pensamiento: -¨ me contagiaré ¨.

2.- Lo observo detenidamente, lo reflexiono con la ayuda de las preguntas de objetividad y utilidad:

Preguntas dirigidas a la Objetividad:

  • ¿tengo pruebas que demuestran que me contagiaré?
  • ¿cómo sé que eso pasará seguro?

Respuestas:

  • Si bien no hay nada imposible, tomando todas las precauciones posibles es difícil que me contagie.
  • Aun así, si me contagiara hay muchas personas que se han curado y aún incluso personas muy mayores.

 Preguntas dirigidas a la Utilidad:

  • Pensar así ¿me sirve para algo útil en ese momento?
  • ¿Me ayuda ese pensamiento a estar animado, y pasar por esta experiencia de forma saludable para mí y los demás?

Respuestas

  • En realidad cuando pienso eso tengo mucha ansiedad, no tengo ganas de hacer nada y hablar con nadie y eso NO me ayuda para nada en esos momentos.
  • Además al pensar así, mi cerebro detecta una amenaza y mis músculos se tensan, y eso hace que sienta presión en el pecho y todavía me preocupe más.

 

Ahora y según el ejemplo, te animo a que cojas uno de tus pensamientos desagradables de estos días de confinamiento y te hagas las preguntas desde la objetividad y la utilidad.

¿Ya lo tienes? ¿de qué te das cuenta al hacerte estas preguntas sobre tu pensamiento? ¿puedes ver lo que te preocupa desde otra perspectiva? Si así ha pasado, eso es estupendo, sigue haciéndolo así y pronto cogerás ese hábito. Y recuerda ¡no todo lo que pasa por tu cabeza es verdad!

La próxima semana nos cuestionaremos el lenguaje que utilizas en tus pensamientos y la intensidad que este provoca en tus emociones.

Puedes escribirme y contarme qué tal te va con tus pensamientos. Suscríbete en mi web y recibirás el próximo paso en tu correo.

Me despido hasta la siguiente semana con este inspirador proverbio: «Vigila atentamente tu interior, pues de él brotan fuentes de vida.»

 

Solicitar una Cita

Preguntas Frecuentes FAQ

¿Qué relación tiene la filosofía de Aristóteles con la gestión de mis pensamientos durante el confinamiento?

Según el texto, la frase de Aristóteles “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona” resume el enfoque central. La sabiduría reside en cuestionarse y reflexionar sobre las cosas, incluyendo nuestros propios pensamientos. Este es el primer paso para ganar la “batalla a tu mente” y evitar el impacto negativo de los pensamientos pesimistas o catastróficos en tu salud emocional.

¿Cómo puedo diferenciar un pensamiento “adecuado” de un pensamiento “irracional”?

Un pensamiento adecuado es aquel que beneficia tu salud (te da energía), te acerca a tus metas, es demostrable y está expresado en términos probabilísticos (ej. “podría pasar”). Un pensamiento irracional es aquel que perjudica tu salud (potencia enfermedades psicosomáticas), te desvía de tus metas, no tiene pruebas que lo sustenten y utiliza un lenguaje absolutista (ej. “seguro que pasará”).

¿Cuáles son las dos primeras áreas que debo cuestionar sobre un pensamiento negativo?

La psicología sugiere cuestionar el pensamiento en base a cuatro áreas. El artículo explica las dos primeras:

La Objetividad: Cuestionar si tienes pruebas a favor o en contra y si existe otra posible explicación a lo que te preocupa.

La Utilidad: Preguntarte si pensar así te sirve para algo útil (a corto, medio o largo plazo), como estar de buen humor, hacer tu rutina o practicar la esperanza.

¿Qué es el “pensar sobre lo que pienso” y cómo lo pongo en práctica?

“Pensar sobre lo que pienso” es un ejercicio de introspección que implica mirar hacia dentro. Se recomienda imaginar que tus pensamientos se proyectan en una pantalla de cine y tú los observas como un espectador desde el otro lado, intentando no juzgar su contenido para poder identificar y cuestionar lo que aparece.

¿Cómo se aplica la pregunta de Objetividad a un miedo como “me contagiaré” de COVID-19?

Para un pensamiento de miedo como “me contagiaré”, aplicas la objetividad preguntando: “¿Tengo pruebas que demuestran que me contagiaré?” o “¿Cómo sé que eso pasará seguro?”. Las respuestas realistas deben considerar las precauciones tomadas y la tasa de recuperación de otros, buscando activamente la evidencia que contrarresta la afirmación absoluta.

Si un pensamiento me genera ansiedad, ¿es automáticamente un pensamiento inútil?

Sí, bajo la premisa de la Utilidad. Si un pensamiento te genera ansiedad, hace que no tengas ganas de hacer nada o provoca que tu cerebro detecte una amenaza (tensión muscular, presión en el pecho), es inútil porque no te ayuda a estar animado, a pasar la experiencia de forma saludable o a alcanzar tus propósitos diarios.

¿Es cierto todo lo que pasa por mi cabeza?

No, el texto enfatiza que no tienes que creerte todo lo que pasa por tu cabeza. El hecho de que pienses mucho sobre algo no lo convierte en verdad (no lo demuestra). El objetivo de cuestionar el pensamiento es precisamente darse cuenta de que la perspectiva inicial no siempre es la única o la más precisa.