Reto 3. Cómo renovar tu mente día a día con pensamientos optimistas. Paso 1.

Por 14 abril, 2020Blog
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Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo” (San Tzu – El arte de la guerra).

Tú puedes poner pensamientos optimistas en tu mente para ganar la batalla día a día. Vamos a aprender paso a paso cómo puedes vencer tus temores en días de coronavirus. Como dice J. Meyer, la mente es el campo de batalla.

Las dos batallas que libramos a diario…

– El virus. La estamos ganado juntos.

– Tu mente. El campo de batalla donde aparecen todo tipo de pensamientos y tú decides a cuáles alimentas.

¿Quién no tiene inseguridades y temores en estos días de confinamiento y crisis sanitaria?

Es posible que de manera más o menos frecuente, pensamientos desagradables invadan tu mente desde que la situación de alarma empezó (“temo contagiarme, cómo llegaré a fin de mes, no soporto más el encierro…)

Esta dura experiencia que nos toca vivir nos está poniendo a prueba en muchos aspectos, a cada uno según sus circunstancias. La realidad del momento, la cantidad de información que circula sobre número de fallecidos, contagiados, economías dañadas y el propio confinamiento, es en sí mismo un escenario doloroso, triste e incierto que cada uno tenemos que gestionar.

Y te doy la razón de que el panorama es muy desolador, sin embargo como dice la canción “Resistiré” que circula con tanta fuerza en redes sociales, resistir y tener el ánimo arriba como decía en mi primer artículo del reto 1, solo es posible si practicamos optimismo cada día.

Lo que sin duda ya estarás haciendo…

Actividades agradables, deporte, alimentarte de forma saludable (o al menos lo intentas), descansar las horas necesarias, contactar con tus seres más queridos y mucho cariño a los tuyos en estos momentos, contribuye a tu autocuidado.

Pero hay algo que tienes que vigilar de cerca cada día: tus pensamientos.

Y sobre todas las cosas, cuida tu mente porque ella es la fuente de la vida. Prov. Bíblico.

Sobre tus pensamientos me gustaría decirte algunas cosas….

– Que acuden a tu mente de forma involuntaria y muchas veces no eres demasiado consciente de ellos. Y aún así tienen un impacto sobre tus emociones, tu sistema nervioso e inmune.

– Que una vez aprendes a ser conscientes de ellos puedes cambiarlos por otros más adecuados a la realidad. Puedes cambiar las gafas con las que te ves a ti mismo, a los demás y al mundo.

– Que tu forma de pensar depende de tu personalidad, esculpida parte por tu genética y parte por tus experiencias.

– Que puedes cambiar tus pensamientos.

– Que por mucho que te creas algo, eso no significa que sea verdad.

– Que puedes aplicar filtros para cambiar un pensamiento que te hace daño por otro que te haga bien.

– Que tus pensamientos inadecuados o irracionales (como los llama la psicología) traen consecuencias nefastas para tu vida, como emociones desagradables que pueden llegar a ser muy intensas y vendrán acompañadas de sensaciones físicas con mayor o menor intensidad y comportamientos que te harán daño a ti y/o a los demás.

– Que la psicología te enseña herramientas para disciplinar tu mente y tener a raya esos pensamientos irracionales.

– Que si la espiritualidad es una de tus fortalezas personales, ya tienes un plus en esta tarea de poner pensamientos optimistas en tu cabeza.

 

Ahora me gustaría enseñarte despacio, paso a paso cómo cambiar tus pensamientos:

Paso 1. Empecemos hoy por aprender a identificar 4 elementos que forman parte de ti y que están conectados entre sí. Estos son:

1. Mi pensamiento.

2. Mi emoción.

3. Mis sensaciones físicas.

4. Mi comportamiento.

 

A veces podemos confundir lo que pensamos con lo que sentimos. Para ayudarte te dejo este ejemplo.

Según la intensidad de lo que sientes física y emocionalmente puedes cuantificarlo en una escala del 1 al 10. Siendo 1 poca intensidad y 10 muy intenso lo que siento. Escribe ahora los tuyos, diferenciando las 4 partes y cuantificando lo que sientes del 1 al 10. En este cuadro encontrarás un listado de 33 emociones para ayudarte en el etiquetado emocional:

 

Tristeza

Culpa

Frustración

Vergüenza

Rabia

Animado

Esperanza

Abatido

Miedo

Cansado

Preocupación

 

Enfado

Impotencia

Ilusión

Desesperanza

Ira

Añoranza

Irritación

Celos

Aceptación

Nerviosismo

Desaliento

 

Compasión

Serenidad

Inseguridad

Odio

Desánimo

Melancolía

Apatía

Tensión

Aburrimiento

Alegría

Soledad

 

 

Pensamientos Emociones y sensaciones físicas Comportamientos
“Todo es horrible” Miedo 8. Sensaciones estómago. Llorar.
“No soporto estar en casa más tiempo” Frustración 9. Tensión. Me comunico agresivamente.
“Mi abuela contagiada no lo superará” Preocupación 10. Presión pecho. No paro de darle vueltas a eso.

 

Los tuyos ahora

 

¿Te has dado cuenta qué…?

– Al poner cuerpo a tus ideas a través del lenguaje, eso te ayuda a tomar un poco de distancia con aquello que temes.

– Tomando conciencia de estos elementos que forman parte de ti, aumentas tus niveles de introspección y eso te acerca más a ganar la batalla de tu mente.

– Si lo que piensas determina lo que sientes y haces, entonces si pensaras de otra manera cambiarían el resto de los componentes, y eso te ayudaría a cuidarte.

– Las emociones desagradables y dolorosas son inherentes a esta situación, eso no lo podemos cambiar, pero sí puedes aprender a regular tu emoción en función de cómo piensas.

 

Te animo a que en los próximos días te fijes en lo que piensas y empieces ya a ganarle la batalla a tus pensamientos. Vas a descubrir algunas cosas interesantes en este viaje de introspección.

La semana que viene ¿cuál será tú próximo paso?

Cómo esta semana vas a empezar a ser más consciente de lo que pasa por tu mente, el próximo día aprenderemos cómo puedes cuestionarte lo que piensas, haciéndote tus propias preguntas.

Hasta entonces, ¡mucho ánimo y adelante, tú puedes hacerlo!

Cuéntame qué tal te va en info@silviavillares.com.

Hasta pronto.