Psicología Positiva e Inteligencia emocional

Por 17 septiembre, 2019Blog
Unión de la razón y la emoción para generar ideas o entendimiento, simbolizando la inteligencia emocional y el pensamiento positivo.

Cómo entender a tus emociones y saber controlarlas

La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer nuestras emociones, y saber cómo regularlas. Además, la inteligencia emocional nos permite entender y manejar las emociones de los demás, aumentando así nuestra habilidad social y por tanto incrementar nuestros niveles de bienestar.  Influiremos positivamente en los demás en la medida que sepamos manejar las emociones de aquellos con quien nos relacionamos, y para ello el entrenamiento en inteligencia emocional es clave.

Poner inteligencia a nuestras emociones es un elemento clave también en nuestra salud, tanto emocional como física. Está demostrado que la cronicidad de las emociones negativas tiene un efecto devastador para nuestro organismo. Quizás hayas oído ese proverbio bíblico que dice que “la mejor medicina es tener pensamientos alegres”. Y es que los pensamientos optimistas y positivos dispararán emociones positivas, como la felicidad. Esta emoción tiene la función de hacer que el cerebro aparte las preocupaciones y los miedos y eso potencia la energía física y mental.

Todo aprendizaje lleva su tiempo, pero con determinación y práctica todos podemos aumentar nuestra inteligencia emocional. Empecemos con la historia de los dos cerebros.

Tienes un cerebro que piensa y otro que siente

¿Te has dado cuenta que hay en nosotros una parte que piensa y otra que siente? Es como si tuviéramos dos cerebros conectados entre sí. Nuestra parte emocional, es la parte más primitiva y tiene una función de alerta y supervivencia. Si hay una situación amenazante, esa parte de nuestro cerebro hace que tengamos una reacción que permita tomar control de la situación, defendernos o atacar. Y todo ello sin que nuestra parte más racional se haya dado cuenta.

Otra parte de nuestro cerebro se encarga del razonamiento, es reflexivo y lógico.

Nos encantaría que estos dos cerebros estuvieran equilibrados todo el tiempo, sin embargo, en más ocasiones de las que nos gustaría, nuestras emociones acaban imponiéndose a nuestra razón, sintiéndonos impotentes por ello.

¿Qué hace que mis emociones controlen a mi razón?

La respuesta es que a lo largo de la vida hemos ido aprendiendo de las experiencias que hemos tenido. Eso significa que ciertas situaciones han quedado emparejadas con ciertas emociones negativas (nuestro cerebro emocional) y este aprendizaje lo llevamos con nosotros de forma no consciente. Cuando en algún momento de nuestra vida se dan circunstancias parecidas a las vividas en el pasado, nuestro cerebro recuerda, lo tiene grabado y volveremos a sentir esas emociones negativas que provocarán comportamientos mas incontrolados e impulsivos. Por otro lado, y posteriormente empezaremos a razonar y pensar sobre lo que nos ha pasado, dándonos cuenta de lo impotentes que nos sentimos por no poder controlar esas emociones. Es entonces cuando diremos que nuestro “corazón “controla a nuestro cerebro.

Quizá te estés preguntando: ¿es posible alinear nuestra parte emocional con nuestra parte racional?

Es posible tomar mayor control de nuestras emociones cuando empezamos a darnos cuenta de ellas en el momento en que las estamos sintiendo. A esto lo llamamos estar atento y mirar a lo que pasa por dentro en ese mismo instante.

Cuando vamos practicando en esta dirección, la parte racional de nuestro cerebro puede analizar lo que pasa y entonces valorar que queremos hacer en ese momento. Podríamos decir que, esto nos dará la oportunidad de ser más reflexivos ante la situación.

¿Por dónde podemos empezar?

 

Reconociendo mis propias emociones.

Si quieres mejorar tu inteligencia emocional tendrás que aprender en primer lugar a reconocer y entender tus emociones como paso inicial.

¿Qué son las emociones y por qué son importantes?

Las emociones son herramientas que vienen de serie desde que nacemos. Las emociones son reacciones con un componente dual (la parte fisiológica o física y la parte psíquica) y estas juegan un papel esencial en la supervivencia del ser humano.

Sin embargo es fundamental aprender a entenderlas, ser conscientes de ellas y aprender a controlarlas. Empezar a tomar conciencia de tus emociones, es decir, darte cuenta de ellas en el momento en el que aparecen, permitirá que tengas mayor autocontrol.

Te propongo un sencillo ejercicio para empezar a mejorar tu inteligencia emocional, con el fin de aprender a tomar más conciencia de tus propias emociones en tu día a día.

 

Ejercicio práctico

Varias veces al día haz una práctica de introspección, mira hacia dentro y pregúntate: -“¿qué siento justo ahora en este momento?. Se trata de tomar conciencia de la emoción y la intensidad que notas.

Por ejemplo si estas conversando con tu pareja, mira hacia dentro unos instantes, conecta con tu estado emocional (sientes calma, felicidad, alegría , placer o por el contrario sientes nerviosismo, enfado, frustración, rabia…Y ¿cómo sientes esa emoción?¿Te has dado cuenta que si sientes emociones positivas tu cuerpo está más relajado, distendido y si sientes emociones negativas, hay más tensión muscular, sensación de calor, sensaciones en el estómago, taquicardia y otras sensaciones físicas más o menos intensas y desagradables?.

Todo el conjunto de sensaciones emocionales y físicas de tu cuerpo las tendrás en más o menos intensidad, según la situación que estés viviendo, así pues cuando te ocurra, cuantifícalo en una escala del 1 al 10, siendo 1 muy baja intensidad y 10 intensidad muy alta. Este esquema te ayudará:

situación / emoción/ intensidad 1-10

Detectando mis pensamientos erróneos.

Una vez ya has puesto una etiqueta a cómo te sientes, continua con la introspección, pero esta vez, céntrate en tus pensamientos. Nuestros pensamientos pueden ser erróneos, cuando esto ocurre decimos que están distorsionados. Un pensamiento distorsionado provocará una emoción negativa más intensa y duradera y por tanto será más difícil de controlar. Te dejo este vídeo, en el que verás claramente que es una distorsión cognitiva.

 

Ejercicio práctico

Ahora te animo a que hagas lo mismo con tus pensamientos, cuando tengas una emoción, ya sea positiva o negativa, busca los pensamientos que estén relacionados con esa emoción y te darás cuenta de la relación que hay entre pensamientos optimistas y emociones positivas y al contrario. Los pensamientos catastróficos y pesimistas darán paso a emociones negativas que te provocaran dolor y malestar.

situación / pensamiento/ emoción/ intensidad 1-10

 

Te animo a que durante una semana te propongas como objetivo, conocerte algo más, si te es difícil apuntar, simplemente graba en tu móvil lo que percibas. Ese diario de audio te ayudará a que queden registrados esos momentos. Al cabo de una semana, pregúntate de que te has dado cuenta, por el hecho de hacer estado más atento a tus pensamientos y emociones. ¡Te sorprenderás!.

Con el fin de continuar trabajando tu inteligencia emocional, te invito a que visites el enlace del taller de Inteligencia Emocional en Valencia.

Te deseo tengas un viaje maravilloso por tu mundo interior.

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Preguntas Frecuentes (FAQ)

 

¿Qué es exactamente la Inteligencia Emocional y por qué es importante?

La Inteligencia Emocional es la capacidad para reconocer, entender y regular nuestras propias emociones, y también las de los demás. Su importancia radica en que al desarrollarla incrementamos significativamente nuestro bienestar, mejoramos nuestras habilidades sociales y podemos influir positivamente en nuestras relaciones interpersonales.

¿Cómo influye la Psicología Positiva y el optimismo en mi salud?

Los pensamientos optimistas y alegres disparan emociones positivas como la felicidad, que tienen un efecto protector sobre el organismo. La cronicidad de las emociones negativas, por el contrario, tiene un efecto devastador, por lo que adoptar pensamientos positivos actúa como una poderosa “medicina” para nuestra salud emocional y física.

¿Por qué mis emociones a veces controlan mi razón (el “cerebro emocional”)?

Esto ocurre porque, a lo largo de la vida, ciertas situaciones han quedado asociadas de forma no consciente con emociones negativas en tu cerebro emocional (la parte más primitiva y de supervivencia). Cuando se repiten circunstancias similares, este cerebro reacciona de forma impulsiva antes de que la parte racional y lógica pueda analizar y tomar control de la situación.

¿Es posible alinear la parte emocional con la parte racional de mi cerebro?

Sí, es completamente posible. El primer paso es practicar la conciencia emocional o introspección: darnos cuenta de lo que estamos sintiendo en el momento exacto en que ocurre. Esto permite a la parte racional analizar la situación y entonces valorar qué queremos hacer, dándonos la oportunidad de ser más reflexivos y menos impulsivos.

¿Cuál es el primer paso práctico para mejorar mi Inteligencia Emocional?

El primer paso fundamental es aprender a reconocer y etiquetar tus propias emociones (por ejemplo, calma, rabia, frustración). Se propone un sencillo ejercicio de introspección donde te preguntas: “¿qué siento justo ahora en este momento?” y cuantificas su intensidad en una escala del 1 al 10 para tomar conciencia de ellas.

¿Qué relación hay entre mis pensamientos y mis emociones?

Existe una relación directa y poderosa: los pensamientos influyen directamente en la intensidad y duración de las emociones. Los pensamientos distorsionados, catastróficos o pesimistas suelen provocar emociones negativas más intensas y difíciles de controlar, mientras que los pensamientos optimistas y positivos darán paso a emociones que te generarán bienestar.

¿Cómo puedo empezar a practicar la conciencia de mis emociones y pensamientos?

Un ejercicio práctico es llevar un registro diario (escrito o en audio) donde documentes: la situación vivida, la emoción sentida, su intensidad (escala 1-10) y los pensamientos que la acompañaron. Este esquema te ayudará a conocerte mejor, a registrar esos momentos clave y a ser más consciente de tu mundo interior.